viernes, 9 de septiembre de 2016

Viaje



Viaje


El hombre despierta al sueño
que le cerca,
mira al cielo, incendiado de
preguntas.
El hombre delira, impregnado
de la dicha,
de saberse sometido a las
caricias,
de aquel cielo inundado de
respuestas.

El hombre inclina su cabeza
ante el silencio,
que le ofrece el Universo
como discurso.
Y lentamente sigue su curso
a la siguiente estrella
la nueva estrella,
la nueva fuente (de vida),
la nueva respuesta,

no la definitiva…

domingo, 4 de septiembre de 2016

Recipiente



Recipiente


El nocturno encuentro con la brisa infame, del hermoso abismo
                                                                   en que me precipito:

-¿no traerá contigo la amargura
                                       intacta?-

-¿No me darás de comer?-

-¿No me darás de beber?-

-¿No me darás las vidas
                    que te pido?-,

arrojando al mar tus caderas 

tu deseada oscuridad, y húmedo 
                                                      latiente 
                                                                  ardiente 
                                                                               recipiente…

-florecerás como es debido y como es sabido-,

de antaño te espero en esta hora instalada
en la senda marcada recorrida en tinieblas,
desatado en diálogos con la vida y la muerte.
 



LA MUSICA EN LOS OIDOS



LA MUSICA EN LOS OIDOS


La música en los oídos

y en el corazón desgarrado.

La herida en el costado

y la sangre en la camisa.


La lluvia cae con prisa

y el corazón desangrado,

en tu canto se regocija

para morir a tu lado.


Aquel corazón valiente

por el amor desdichado;

decide vivir flechado,

desesperado y ardiente.

La nueva aventura que comienza



La nueva aventura que comienza


En los sueños están los escombros de un pasado incompleto.
Todas las construcciones son maravillas encontradas en reposo,
sutiles como los días, después del amor y la palabra.

Encontraras en tus sueños los momentos perdidos y el perdido tesoro
intacto de aventuras, de pequeñeces, de escondrijos infantiles,
esperando convertirse en realidad y en nausea matinal.

La nueva aventura que comienza al ritmo del latido, de un corazón
impostor y pordiosero, marca,
                                                   y marca,
                                                                  y marca,

el impulso final y la despedida